Un mar de papel ANA LORENZO AL OTRO LADO
EDUARDO
BÉRTOLO

 
  El instituto de Adormideras vive estos días un extraño fenónemo paranormal. Sus techos están poblados de unos curiosos peces que, en lugar de nadar, parece que sobrevuelan las cabezas de todos los estudiantes.
Esta curiosa exposición marítima tiene su origen en las divertidas clases de Dibujo Artístico y Volumen que imparte Marián Arredondo cuatro veces a la semana.
Durante cerca de un mes y medio, más de cincuenta estudiantes de primero de bachillerato echaron su imaginación a nadar y diseñaron estos curiosos peces que, curiosamente, no cuentan con ningún ejemplar parecido en todo el mundo.
Algunos alumnos utilizaron los libros para inspirarse. Sin embargo, otros apostaron por ser originales y, vaya si lo consiguieron.
«Piercing»
La pieza más estrambótica que surca los techos del instituto de Adormideras es un ejemplar de pez con una gran nariz. No contento con esta humanización del animal, el autor de esta extraña criatura quiso que su pez estuviera a la moda y le colocó un piercing en la lengua.
Para elaborar toda esta amplia colección de peces, los estudiantes solamente contaron con papel y tinta. El trabajo se centró primero en el diseño, y, una vez que lo tuvieron claro, los alumnos pusieron manos a la obra y comenzaron a hacer la pasta de papel para dar cuerpo a sus creaciones.
El último paso consistió en vestir de pintura a estos singulares animalitos. Los colores vivos y chillones fueron los elegidos para lucir esta temporada.